Una primera consulta de extranjería resulta mucho más útil cuando llegas con los hechos ordenados, los documentos localizados y las dudas bien definidas. Prepararla con antelación permite explicar tu situación con claridad, detectar posibles obstáculos y salir de la reunión con un plan concreto, en lugar de dedicar la mayor parte del tiempo a reconstruir fechas o buscar papeles.